lunes, 4 de abril de 2011

Antecedentes históricos

La superficie de la tierra se ha estado calentado de manera anormal durante los últimos años, como producto del incremento de los llamados gases de efecto invernadero (GEI).
Estos gases  incluyen dióxido de carbono (Co2), metano (Ch4), oxido de nitrógeno (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC),perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SFG).
Desde 1750 las concentraciones atmosféricas  de estos gases  se han incrementado en 30, 145 y 15 % respectivamente  para los tres primeros gases de la lista. Este aumento se traduce en un aumento de la temperatura global, mayor a lo ocurrido en los últimos 10,000 años.
Como todos percibimos, este aumento de temperatura causa cambios en los regímenes climáticos, modificando los patrones atmosféricos, lo que a su vez genera consecuencias de todo tipo: sequias, lluvias torrenciales. Una de las consecuencias físicas directas, es la relacionas al aumento al nivel del mar por derretimiento de los polos. Esto significa que el nivel del mar podría elevarse hasta 80 cm, lo cual amenazaría la supervivencia de numerosas zonas costeras e incluso de algunos países isleños del océano pacifico.
Diversas investigaciones llevadas a cabo en varias partes del mundo, por distintos científicos sin coordinarse, con objetivos y métodos diferentes, han llegado a una misma conclusión. El oscurecimiento global es un hecho innegable, pero hasta unos pocos años eran conocidos por el público, los gobiernos incluso la propia comunidad científica fue congreso anual de la unión geofísica americana. Quien primero lo dio a conocer fue un científico climatólogo japonés Atsumo Ohmuro, quien con su equipo de trabajo revelo a finales de los años 80 la existencia de una disminución considerable de la luz solar que alcanza la superficie del planeta con respecto al nivel de 1960. Más tarde, en 1992 Derry Stahill israelí especialista en riesgos observo el mismo fenómeno partiendo de una reducción significativa en la tasa de evaporización de agua de un tanque. La evaporización de agua no depende del incremento de la temperatura ni de la humedad, si no de la radiación solar directa que recibe, ya que son los fotones de luz que al impactan sobre la superficie del agua, aporta la energía necesaria porque las moléculas se desprenden del resto a las que se encuentran enlazadas por lo puentes de hidrogeno. Concluyo que la única explicación posible a dichas mediciones sobre evaporización es que cada vez se recibe menos radiación solar.
Desde hace más de un siglo el desarrollo industrial ha venido interfiriendo con l atmosfera  al liberar cantidades  cada vez mayores de gases que producen el denominado “efecto invernadero” el cual a su vez incrementa el sistema climático mundial.
Algunas consecuencias de estas modificaciones en el fin son discernibles desde ahora, como es el aumento en la temperatura general del planeta es más de medio grado centígrados, o el incremento del nivel del mar en unos 25 cm entre 1850 y 1995.




 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada